Fedrigoni

Por amor a los logotipos

Un nuevo libro detalla algunos símbolos identitarios atemporales de Nueva Zelanda.

Por John L. Walters

Marks of Identity de Hamish Thompson es un libro pequeño basado en una investigación impresionante –impreso por completo en papeles Fedrigoni– que evoca una época dorada de logotipos modernos de las décadas de 1960, 1970 y principios de 1980 en Nueva Zelanda. Algunos de los logotipos han ido y venido a medida que las empresas se desplegaron, fusionaron y evolucionaron. Sin embargo, muchos siguen usándose y Thompson, diseñador y educador, cuyos libros anteriores tratan de cubiertas de libros y diseños de pósteres de Nueva Zelanda, ha organizado dichos símbolos visuales con gran atención. 

Cada logotipo aparece a color en la derecha de una doble página, acompañado de un breve texto sobre el cliente y el diseñador a la izquierda. Las dimensiones del libro son reducidas (128 × 130 mm). En las últimas páginas, aparecen los 57 logotipos en blanco y negro, destacando las normas del diseño de logotipos establecidas en una sección llamada “Visual Index” [índice visual]. Thompson afirma que un logotipo exitoso “debe funcionar en tamaño reducido (como en un bolígrafo) y en gran tamaño (como una valla publicitaria)”. Cuando le preguntan si su índice visual sigue vigente en el siglo XXI, Thompson contesta: “Los requisitos de un logotipo moderno son casi los mismos ahora que antes. Estos diseños aparentemente sencillos conllevan un gran trabajo: los diseñadores reflexionan a fondo sobre cada ángulo y cada curva para asegurarse de que el logotipo es la mejor representación posible de la marca”.

Cooks New Zealand Wine Company Limited [bodegas], diseño de Rob Chapman, MacHarman Associates, 1972

La investigación original de Thompson incluyó el armado de una colección de imágenes con fechas y nombres obtenidos de viejos informes anuales, publicaciones comerciales, guías telefónicas y correspondencia de los archivos de Nueva Zelanda y de la Biblioteca Nacional del país. También recuperó números antiguos de la revista Designscape, publicada por el Industrial Design Council de Nueva Zelanda entre 1969 y 1983. “En la mayoría de los casos, pude localizar al diseñador o a algún antiguo empleado del negocio para que me describiera cómo apareció cada logotipo, lo cual fue genial para conseguir una recopilación de primera mano”, relata. Las anécdotas incluyen el hecho de que Mark Cleverley fue demasiado tímido para cobrar a los arquitectos Warren y Mahoney por un logotipo que sigue usándose casi seis décadas más tarde; y que Bret de Thier, que diseñó logotipos para Lidgard Rudling Sails y el Queen Elizabeth Park II, había competido como regatista en los Juegos Olímpicos de Múnich del 72, unas olimpiadas recordadas durante un tiempo por su destacado programa gráfico. 

Fue una época de optimismo y modernización, con identidades de diseño limpias que sustituyeron a las anticuadas marcas recargadas y difíciles de reproducir. Temperzone, anteriormente representado por un hombrecito con un termómetro, entró en la Edad Moderna con una doble flecha curva diseñada por Peter Haythornthwaite. La marca de Earl Hingston de 1975 para el servicio de correos de Nueva Zelanda –cuyo logotipo anterior incluía alas, una corona, una torre de transmisión, un poste de telégrafo, un avión, un sobre y un kiwi– mantuvo únicamente un sobre estilizado y una corona. El logotipo de Air New Zealand, diseñado por los Roundhill Studios en 1972, reconocía la herencia maorí del país al incorporar el símbolo Koru, y todavía puede verse en todo el mundo en las alas de cola de sus aviones.

Christchurch Drainage Board (alcantarillado), diseño de Charles Bradley, 1971

El interés de Thompson por tales logotipos se remonta a su educación en la Basel School of Design de Suiza en la década de 1980. Su sobrio diseño del libro, impreso en la tipografía de palo seco Whitney de Tobias Frere-Jones, constituye un contexto coherente para esta colección de exuberantes logotipos de Nueva Zelanda. 

¿Se planteó Thompson en algún momento mostrar los logotipos en entornos del día a día? “Intenté incluir todo el color que pude en el libro”, explica. “Había preparado una pequeña sección con ejemplos de uso de los logotipos –en cubiertas, membretes o carteles–, pero al final deseché la idea. Me habría desviado de la intención original del libro, que era centrarme en las cualidades gráficas de dichas marcas. La página cuadrada con el marco blanco sirve para que el lector se centre en el logotipo como si fuera una obra de arte abstracto”.

Todos los logos forman parte del libro Marks of Identity de Hamish Thompson, impreso en Arcoprint en City Print en Wellington, 2020.

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