Fedrigoni

Datos diarios

Lo único que tienen en común los ejemplares de este calendario es el papel.

Por John L. Walters

a edición de 2021 del calendario de mesa 365 de Fedrigoni UK es una impactante proeza de producción digital impresa compuesta por 4000 ejemplares en los que prácticamente todos los elementos impresos son diferentes.

Se trata de la cuarta edición de un proyecto que empezó hace cuatro años, cuando el estudio londinense TM diseñó el calendario de 2018 impreso en Sirio Ultra Black para Fedrigoni UK. Los fundadores del estudio, Danny McNeil y Johnny Tsevdos, concibieron 365 como una aventura en comunidad, para lo cual invitaron a diseñadores que conocían (en persona o de oídas) para que cada uno diseñara una página.

Al principio, fue un desafío para McNeil y Tsevdos que los diseñadores se involucren. Por suerte, la invitación abierta (a la que la gente podía contestar en línea) fue bien recibida y se extendió con rapidez por la red y de boca en boca. En poco tiempo, tenían 100 diseñadores más de los que necesitaban. A los solicitantes aceptados se les dio un día del año para interpretarlo, además de un plazo de entrega dentro del cual tenían que mandar su obra final.

Los diseñadores explican que Pari Blackbeard de Fedrigoni UK, quien encargó el proyecto,
quería un producto que fuera bien recibido por los clientes existentes y que también ayudara a los representantes de ventas a iniciar conversaciones con nuevos clientes. 365 despertó un espíritu entre los diseñadores competitivo y cooperativo a partes iguales. La combinación de enfoques conceptuales, decorativos, tipográficos e ilustrativos de un gran número de diseñadores profesionales ayudó a la empresa a forjar vínculos más fuertes con la comunidad de diseño, muchos de los cuales mostraron con orgullo imágenes de las páginas de 365 en las redes sociales.

Cuantos más, mejor

El objetivo de TM del proyecto 365 era que fuera “cálido y atractivo”. La invitación ofreció a los diseñadores “una oportunidad para hacer algo sin un director creativo mirando por encima del hombro”, cuenta Tsevdos. “Cada año intentamos buscar una forma nueva de hacerlo. Papel negro, luego blanco, luego Woodstock reciclado. En general, surge de una conversación con el equipo de marketing sobre el papel que quieren comercializar”. Cada año se hacía más difícil acortar la lista de posibles participantes. Así que, para el último 365, TM decidieron reinventar el calendario como un proyecto de datos variables, lo que significaba que todo el mundo podría participar. “Esta vez, respondimos que sí a todos lo que querían participar”, cuenta Tsevdos. “Pero tuvimos que darles unas instrucciones más limitadas”. Cada diseñador participante recibió un número del 1 al 31 (por el día del mes) y una de las cerca de 150 palabras de partida (como “flotar”, “unidad” o “geométrico”) para ofrecer una mayor inspiración creativa.

La idea era que cada ejemplar sería fuese único, con su propia combinación del trabajo de diferentes diseñadores. En TM sabían que, además de tener multitud de combinaciones de diseños para las fechas de los calendarios, podían cambiar los colores, poner una cubierta o sobrecubierta diferente para cada ejemplar y personalizarlos, de forma que cada diseñador recibiera un ejemplar con su trabajo.

“Hemos creado cada libro con un algoritmo, de forma que cada página de cada libro sea diferente. De principio a fin, la secuencia de cada libro es totalmente única”, explica McNeil.

Para hacerse una idea de los costes de este reto, en TM hablaron del proyecto con Andy Campbell, director de innovación y aplicaciones de Ricoh, a quien conocieron a través del director general de Fedrigoni UK Simon Pilkington.

Ricoh, empresa japonesa fundada en 1936, es conocida sobre todo por ser pionera en el uso del primer fax de alta velocidad. Sus máquinas de impresión digital se utilizan mucho para impresiones transaccionales y otros sectores, pero tal vez sean menos conocidas en el sector creativo.

“Andy conoce el proyecto mejor que nadie, mejor que nosotros”, cuenta McNeil. “Él ha conseguido toda la tecnología y todos los programas necesarios para que esto funcione. Tienen una división americana que ha ayudado a escribir el código. Andy ha sido como el director de la orquesta”.

Recurrieron a una impresora de cinco colores Pro C7200sx de Ricoh que añadía un quinto color de alto impacto (amarillo neón o rosa neón o blanco) a la impresión CMYK de cuatricromía. Cada cubierta se hizo de forma aleatoria combinando dos degradados con formas diferentes que se emparejan mediante un código generativo. “Se puede conseguir un gran abanico de colores que no se conseguirían con la impresión tradicional”, explica McNeil.

Encuadernación por código de barras

La impresión se hizo en tres papeles diferentes de la gama Digital de Fedrigoni: Freelife Vellum para las páginas, Splendorlux para la cubierta y Golden Star K para la sobrecubierta.

La envolvente sobrecubierta translúcida es un ejemplo sutil pero completo de impresión de datos variables, ya que incluye todos los nombres de los diseñadors que han contribuido con escritos en Founders Grotesk Medium. Cada sobrecubierta es distinta, ya que los nombres de los diseñadores que no participan en esa versión concreta aparecen en un tono claro (al 40 %), mientras que los que sí participan están destacados al 100 %.

Para encuadernar el calendario, el equipo trabajó con Meccanotecnica en Bergamo, Italia, uno de los principales fabricantes de máquinas automáticas para coser pliegos. La organización de una línea de producción que encuadernara un libro en el que cada página es diferente supuso un reto muy especial.

“Meccanotecnica tiene la capacidad de conjuntar el libro en rama con la cubierta”, dice Campbell, “así que pusimos códigos de barras en el libro en rama y códigos de barras en la cubierta, y así pudimos emparejarlos durante el proceso de acabado. Sin eso, el proyecto no habría sido posible”.

McNeil y Tsevdos se sienten orgullosos de cómo ha evolucionado el proyecto en cuatro años,
y de los procesos cada vez más complejos que lo hacen posible.

“No solo va de nosotros”, cuentan. “Va de reunir todos los diseñadores interesantes que podamos para que participen. Va de mostrar la diversidad del mundo creativo del Reino Unido y de darles
la oportunidad de trabajar con papeles Fedrigoni y tal vez convertirse en partidarios de su uso”.

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